La huella de un misionero. Padre Antonio van Kessel
Dublin Core
Autor
MEDEL, Lorena
Título
La huella de un misionero. Padre Antonio van Kessel
Materia
Biografía, religión,
Descripción
En octubre de 1962, un tímido y desgarbado sacerdote, llamado Antonio van Kessel llegó a la ciudad de Calbuco. Venía desde Holanda a cumplir un gran sueño: ser misionero.
Con un español precario, una caja de herramientas y unos bototos a prueba de barro, comenzó a recorrer cada rincón de la isla, advirtiendo rápidamente una pobreza que le desgarró el alma: casas que más bien parecían chozas, niños descalzos y analfabetos y una infraestructura pública casi inexistente.
Entonces se puso al servicio de la gente. Habilitó caminos, construyó puentes y dotó a la ciudad de plantas de agua y alcantarillados.
Además, levantó postas, colegios, hogares de ancianos y coloridas capillas en todas y cada una de las comunidades aledañas. Para multiplicar el trabajo evangelizador, formó fiscales, los mismos que hoy son considerados Patrimonio Vivo de la Humanidad.
El legado que dejó en Calbuco, tras 29 años de ejercicio parroquial, es inconmensurable. No hay poblador, buzo, labrador, dueña de casa o botero que no tenga una experiencia positiva con el padre Antonio.
Ese mismo espíritu "hacedor" lo llevó a Hornopirén en 1990, tierras donde su huella misionera y cristiana también está grabada a fuego.
Este libro tiene parte de esa historia. De la historia de Calbuco y de Hornopirén y de la vida de este sacerdote, que a sus 82 años todavía sigue coloreando el otoño y endulzando los inviernos de los más necesitados. (Contracubierta)
Con un español precario, una caja de herramientas y unos bototos a prueba de barro, comenzó a recorrer cada rincón de la isla, advirtiendo rápidamente una pobreza que le desgarró el alma: casas que más bien parecían chozas, niños descalzos y analfabetos y una infraestructura pública casi inexistente.
Entonces se puso al servicio de la gente. Habilitó caminos, construyó puentes y dotó a la ciudad de plantas de agua y alcantarillados.
Además, levantó postas, colegios, hogares de ancianos y coloridas capillas en todas y cada una de las comunidades aledañas. Para multiplicar el trabajo evangelizador, formó fiscales, los mismos que hoy son considerados Patrimonio Vivo de la Humanidad.
El legado que dejó en Calbuco, tras 29 años de ejercicio parroquial, es inconmensurable. No hay poblador, buzo, labrador, dueña de casa o botero que no tenga una experiencia positiva con el padre Antonio.
Ese mismo espíritu "hacedor" lo llevó a Hornopirén en 1990, tierras donde su huella misionera y cristiana también está grabada a fuego.
Este libro tiene parte de esa historia. De la historia de Calbuco y de Hornopirén y de la vida de este sacerdote, que a sus 82 años todavía sigue coloreando el otoño y endulzando los inviernos de los más necesitados. (Contracubierta)
Editor
[Santiago], Fundación Oportunidad Mayor, 2018, 148 páginas.
Fecha
2018
Formato
Adobe pdf - maquetación fija - 152 páginas - 34,1 MB
Tipo
Libro
Identificador
Descargar libro (34,1 MB)
- Fecha de agregación
- May 11, 2024
- Tipo de elemento
- Libro
- Etiquetas
- Biografía, Historia local, Religión
- Citación
- MEDEL, Lorena, “La huella de un misionero. Padre Antonio van Kessel,” Chiloé Omeka, consulta 15 de febrero de 2026, https://chiloe.omeka.net/items/show/511.
